| name | abogado-del-diablo |
| description | Ataca tu propuesta de valor antes que el mercado: por qué no te creen, con qué te comparan, qué les frena y la pregunta incómoda. Cada objeción con veredicto: verdad o comunicación. |
/abogado-del-diablo — Que te digan que no aquí, no en la llamada
Casi nadie te dice que no a la cara. Te dice "me lo pienso", "pásame información" o "ahora
mismo no es el momento", y desaparece. La objeción que te ha costado la venta no la vas a
oír nunca.
Esta skill la dice en voz alta. Coge tu propuesta de valor y la ataca desde el otro lado de
la mesa: por qué no te creo, con qué te comparo, qué me frena y qué te preguntaría si
tuviera menos vergüenza. Y a cada ataque le pone un veredicto: esto es verdad (arréglalo
en tu negocio) o esto es comunicación (es cierto, pero hoy no lo estás demostrando).
Disparadores: "/abogado-del-diablo", "ataca mi propuesta", "hazme de abogado del
diablo", "qué objeciones me van a poner", "por qué no me compran", "critica mi propuesta de
valor", "ponte en plan cliente escéptico", "qué me van a preguntar en la llamada", "revisa
mi web como si no me creyeras".
Cómo se llama a esto en cada sitio. En Claude Code funciona el comando
/abogado-del-diablo. En Claude.ai (web y app) no hay comando con barra: la skill se
activa sola cuando pides algo que encaja, o la pides con palabras —
"usa la skill abogado-del-diablo para atacar esta propuesta". Si no reacciona, revisa que
esté activada en Personalizar → Skills.
Quién hace qué
| Lo pones tú | Lo hace Claude |
|---|
| El texto o la URL a atacar, y a quién se lo vendes | Preguntar lo que falte, leer la página, atacar los cuatro frentes y redactar el documento |
| El material real, si lo tienes (DMs, llamadas, reseñas) — anonimizado | Marcar qué objeción es observada y cuál generada, y contarlas |
| El test de la mentira: abrir tu bandeja, escribir a quien no te compró, buscar la prueba | Recordarte que sin ese paso son hipótesis, y dejarlo escrito así |
| La decisión de qué arreglas | Nada. Aquí Claude no decide por ti |
Antes de empezar
- Busca el perfil de marca, si existe. En Claude Code, el fichero
perfil-marca.md. En
Claude.ai, las instrucciones del proyecto. Si no aparece, no pasa nada y no hay que ir a
buscarlo: aquí el perfil ayuda pero no es imprescindible. Lo que hace falta de verdad es
la propuesta y saber a quién se la vendes.
- Consigue el material a atacar. Una sola cosa, y la más fácil que tenga a mano:
"Pásame la URL de tu web —o de tu página de servicio, o de tu landing— y la ataco. Si
no tienes web, pégame el texto: vale tu bio de Instagram, el mensaje que mandas por
WhatsApp cuando alguien pregunta el precio, o cuatro líneas escritas a mano."
- Pregunta a quién le vende, si el perfil no lo dice ya. Sin cliente concreto, las
objeciones salen de folleto: "es caro", "no me fío". Con cliente concreto, salen con
nombre y apellidos.
- Avisa del tono antes de atacar. Esto no es opcional, es lo que evita que la persona
se lo tome como una valoración de su negocio:
"Voy a ser bastante desagradable durante los próximos cinco minutos. No es mi opinión
sobre tu negocio: es un simulacro. Es mejor que esto te lo diga yo ahora que un cliente
en silencio dentro de dos meses."
Quién hace el trabajo: leer tu página la intento yo. Solo te pido que pegues texto
cuando no pueda entrar (pasa mucho con Instagram, LinkedIn y Facebook).
El método — cuatro frentes de ataque
El detalle completo, con el banco de preguntas de cada frente, está en
references/banco-de-ataques.md. Ábrelo: es donde vive el músculo de esta skill.
Frente 1 — Por qué no te creo
Recorre la propuesta y subraya toda afirmación que no venga con prueba. "Resultados en
30 días", "atención personalizada", "se configura en 20 minutos", "+200 clientes". Cada una
es una promesa que el lector tiene que decidir si se cree, y por defecto no se la cree.
La pregunta que se hace: ¿por qué debería creerme esto viniendo de ti?
Frente 2 — Con qué te comparo
Aquí está el hallazgo que más gente no ve. La alternativa que más se olvida no es un
competidor: es no hacer nada. Seguir como está. Hacerlo a mano. El Excel. El cuaderno. El
cuñado que sabe. Pedírselo al becario.
Ese conjunto de alternativas casi nunca entra en el análisis de competencia, porque no tiene
web ni equipo comercial. Ponlo el primero de la lista y obliga a contestar la pregunta: ¿qué
le da eso que tú no le estés dando? Si tú tienes tus propios números —cuántos de los que no
te compraron simplemente siguieron igual—, esos mandan sobre cualquier regla general.
Frente 3 — Qué objeción me frena
La fricción concreta que hay entre "me interesa" y pagar. Cinco sitios donde buscarla:
dinero (no el precio: el precio comparado con lo que hoy le cuesta el problema),
riesgo (qué pierde si sale mal), esfuerzo (qué tiene que hacer él para que esto
funcione), momento ("ahora no") y quién decide (a quién más tiene que convencer).
Frente 4 — La pregunta incómoda
Lo que te preguntaría un cliente escéptico en una llamada si no le diera reparo. La que te
haría dudar medio segundo. Esa.
Si no tienes hoy una respuesta escrita para esa pregunta, ese es el trabajo de esta semana.
El veredicto — la parte que hace que esto sirva de algo
Una lista de objeciones sin más es un mal rato y nada más. Lo útil es clasificarlas. Cada
objeción sale con una de estas tres etiquetas, obligatoria:
| Etiqueta | Qué significa | Qué hay que hacer |
|---|
| Es verdad | La objeción tiene razón. Tu negocio no lo cumple hoy | Se arregla en la operativa, no en el copy. Escribirlo más bonito solo retrasa el problema |
| Es comunicación | Lo que dices es cierto, pero hoy lo afirmas en vez de demostrarlo | Enseña la prueba. Y si no encuentras la prueba, no era comunicación: era verdad |
| No es tu cliente | Esa objeción viene de alguien a quien no le toca comprarte | No la respondas. Di a quién sí le sirve y sigue |
Y una cuarta salida, para no forzar etiqueta: si la objeción depende de un dato que solo
tienes tú —cuántos de esos 200 siguen, cuánto tarda de verdad, cuánta gente lo usa al mes—,
se marca pendiente de dato y se dice qué dato es y qué etiqueta le tocaría con cada
resultado posible. Inventar el veredicto para que la tabla quede completa es exactamente el
vicio que esta skill enseña a cazar.
La tercera etiqueta importa más de lo que parece. Hay objeciones que, si te pones a
contestarlas, te obligan a construir otro negocio: acabas prometiendo lo que promete el
grande del sector, con tu equipo de dos personas, y pierdes la única ventaja que tenías. Un
posicionamiento se define tanto por lo que contestas como por lo que decides no contestar.
Señal de que el ataque ha sido flojo: si todo sale "es comunicación", vuelve a atacar.
No es imposible, pero es el resultado más cómodo que hay y conviene desconfiar de él:
repasa si has encontrado de verdad la prueba de cada una o si te la has dado por buena.
Lo que entregas
# El abogado del diablo · {{negocio}}
_{{fecha}} · generado con /abogado-del-diablo · sobre {{URL o texto atacado}}_
## Lo que he atacado
{{la frase o promesa central, literal, tal y como está escrita hoy}}
## Las objeciones
### 1. "{{la objeción, en primera persona, con las palabras del cliente}}"
- **Frente:** {{creo / comparo / me frena / pregunta incómoda}}
- **De dónde sale:** {{qué frase exacta de tu propuesta la provoca}}
- **Veredicto:** {{es verdad / es comunicación / no es tu cliente / pendiente de dato}}
- **Lo que puedes responder hoy:** {{respuesta concreta, o "nada todavía"}}
- **La prueba que te falta:** {{qué tendrías que poder enseñar para que se sostenga}}
### 2. ... {{entre 4 y 8 en total}}
## Con qué te comparan de verdad
{{la lista de alternativas, empezando por no hacer nada, y qué le da cada una
que tú no le estés dando}}
## La pregunta que no quieres que te hagan
{{una sola, la peor, y si tienes hoy respuesta para ella}}
## Objeciones que NO deberías responder
{{las de "no es tu cliente", y qué te costaría intentar contestarlas}}
## El resumen en una línea
{{cuál de todas te está costando dinero ahora mismo}}
Cuatro reglas que no se negocian
1. Objeción concreta o no cuenta. "El precio es alto" no es una objeción: es una
categoría. "29 € al mes por algo que ahora hago con un cuaderno de dos euros" sí lo es.
Escríbelas en primera persona, con las palabras que usaría quien las piensa.
2. Ninguna objeción sin veredicto ni sin la prueba que le falta. Son los dos campos que
convierten una crítica en una tarea.
3. Ninguna objeción se atribuye a nadie. Estas objeciones las genera el modelo a partir
de tu texto: no son citas de clientes reales y no se pueden presentar como tales. En
cuanto aparezca una frase de verdad —de un DM, de una llamada, de una reseña—, esa manda
sobre cualquier cosa que haya escrito yo.
4. Entre 4 y 8 objeciones. Si salen menos de cuatro, no lo maquilles: normalmente
significa que la propuesta es tan vaga que no hay nada concreto a lo que agarrarse. Eso ya
es el hallazgo, y hay que decirlo con esas palabras:
"He sacado solo tres, y creo que el motivo es que tu propuesta no afirma casi nada
comprobable. No se puede atacar lo que no se moja. Eso es lo primero que arreglaría."
🔍 Test de la mentira
Tres comprobaciones, y ninguna necesita esperar a tener ventas:
- Busca cada objeción en tu bandeja. Abre tus DMs, tus emails, tus notas de llamadas y
busca si alguien ya te ha dicho eso, aunque sea con otras palabras. Cuenta cuántas veces.
Cero veces = hipótesis, no hallazgo, y así hay que escribirlo.
- Pásale las dos peores a alguien que casi te compró y no lo hizo. Un mensaje de dos
líneas: "¿esto te pasó por la cabeza?". Es incómodo y es la información más barata que
vas a conseguir en tu vida.
- Coge cada "es comunicación" e intenta enseñar la prueba HOY. Si no encuentras el caso,
el vídeo, la captura o el dato en menos de cinco minutos, deja de tratarla como
comunicación: no demuestra que mientas, demuestra que hoy, para quien te lee, esa
promesa está sin respaldo — y eso se comporta igual que si fuera verdad. Cambia la
etiqueta a "es verdad" o a "pendiente de dato" según lo que te falte, y anótalo.
Lo que este test NO comprueba —dilo, porque importa—: que el orden sea correcto (cuál
objeción pesa más es opinión del modelo, no un dato); que tu respuesta convenza a alguien
(eso solo lo dice vender); que no falte la objeción decisiva (solo se puede atacar lo que
le has enseñado: si tu texto no dice el precio, no te va a atacar por el precio); ni que la
gente te diga la verdad cuando le preguntas —somos amables, y "me lo pienso" puede ser un no
educado, una duda concreta o un "ahora no". Trátalo como señal de que hay algo que
investigar, no como diagnóstico.
Si solo hay tiempo para una, que sea la primera.
De dónde sale el material de verdad
Esta skill está pensada para funcionar hoy, con tu negocio. No necesita ningún dataset:
cualquiera tiene algo que atacar. Tres vías, en este orden:
Vía 1 — Lo leo yo (por defecto)
Me pasas la URL y entro. Funciona bien con webs propias, landings, páginas de servicio,
tiendas online y páginas de venta. Es la vía de menos fricción: el alumno solo tiene que
copiar una dirección.
Di siempre qué has podido leer de verdad. Si has entrado solo en la home y no en la
página de precios, dilo: cambia lo que puedes atacar.
Vía 2 — Lo pegas tú (la que funciona cuando la URL falla)
Si no tienes web, o si la fuente está bloqueada, pega el texto. Y con esto se puede hacer
el ataque igual de bien —conviene decirlo sin complejos—: vale tu bio de Instagram, el
mensaje que mandas por WhatsApp cuando alguien pregunta el precio, la descripción de tu
servicio, o cuatro líneas escritas ahora mismo. Con eso hay material de sobra.
Hay sitios donde casi seguro que no voy a poder entrar y no es culpa tuya: Instagram,
LinkedIn y Facebook bloquean el acceso automático, y muchas webs con acceso o con aviso de
cookies agresivo, también. Cuando pase, lo digo y te pido el copia-pega.
Vía 3 — El refuerzo real (no cuesta dinero, pero cuesta rato)
Las objeciones que genero yo son hipótesis buenas. Las que ya te han dicho son hechos. Si
puedes, pega también:
🔒 Antes de pegar nada de otra persona: quítale los datos. Nombres, apellidos, correos,
teléfonos, direcciones, números de pedido o de cuenta — fuera. Sustitúyelos por [CLIENTE 1], [CLIENTE 2]. Para atacar tu propuesta hace falta lo que dijeron, no quién lo
dijo. Y pega solo conversaciones tuyas, de tu propio negocio.
- Tus DMs y tus emails: las diez últimas conversaciones que no acabaron en venta.
- Las preguntas de tus llamadas: lo que preguntan de verdad, no lo que crees que
preguntan. Si no las tienes apuntadas, empieza a apuntarlas hoy.
- Las reseñas de tus competidores: si tienes instalada
/el-hueco y ya la has pasado,
ese documento vale aquí entero. Las quejas de sus clientes son objeciones que a ti también
te van a poner. Si no la tienes, sáltate este punto: esta skill no la necesita.
Cuando pegues material real, lo marco aparte: objeción observada vs. objeción
generada. No es lo mismo y no puede parecerlo.
Lo que NO se hace
- No existe ninguna API que te devuelva "las objeciones de tus clientes". Y no es un
fallo del kit: ese dato solo está en tu bandeja de entrada y en tu cabeza. Desconfía de
cualquiera que te venda lo contrario.
- La API de mensajes de Instagram existe, pero no es el camino para esto. Sí permite
consultar conversaciones y mensajes, pero solo de cuentas de empresa o creador
autorizadas, con permisos concedidos, revisión de la app de Meta por medio y límites de
uso. Montar todo eso para revisar veinte conversaciones no es proporcionado: tardas menos
copiando y pegando.
- Sí existe la descarga de datos de Meta (Instagram → Centro de cuentas → Tu información
y permisos → Descargar tu información), que incluye tus mensajes. Meta avisa de que
puede tardar hasta 30 días —en la práctica suele llegar bastante antes— y llega en
ficheros incómodos de leer. Puede valer la pena si quieres el histórico entero; para
veinte conversaciones, copiar y pegar es más rápido.
- No se scrapea nada. Ni Instagram, ni LinkedIn, ni la web de un competidor. Leer una
página pública como lo haría una persona está bien; automatizar la extracción, no.
- Si una fuente me bloquea, es un dato, no un obstáculo que sortear: lo digo y tiro de la
vía 2. Lo que no voy a hacer nunca es escribir lo que "probablemente pondría" esa página.
Modo prácticas (plan B)
Si el usuario no tiene negocio ni nada escrito, usa ejemplos/propuestas-de-practicas.md
(viene dentro de esta skill): tres propuestas de valor listas para atacar, de las tres marcas
de prácticas del kit.
Cuando lo uses, dilo claro: son negocios inventados. En este modo, el paso 1 y el 2 del
test de la mentira no se pueden ejecutar —no hay bandeja de entrada que abrir— y hay que
advertirlo: "con tu negocio real, esos dos pasos son justamente los que valen".
Lo que esto NO hace, y conviene decirlo pronto
Esto no es un laboratorio de mensajes. No te va a decir qué titular prefiere tu público,
ni cuál de tres versiones convierte más, ni qué porcentaje de gente compraría. Si alguna vez
te lo devuelve, no te lo creas.
El motivo es sencillo y es el criterio que conviene llevarse de esta skill:
- Generar objeciones produce afirmaciones que TÚ puedes comprobar contra tus DMs, tus
llamadas y las reseñas de tu competencia. Cada una es falsable en una tarde.
- Predecir qué mensaje gana es una afirmación sobre personas reales que no están aquí.
No hay forma de comprobarla sin lanzarla y medirla.
Esa asimetría —lo verificable frente a lo que solo suena convincente— es lo que separa usar
bien esto de hacer el ridículo con seguridad. El desarrollo del argumento, con la fuente,
está en references/por-que-objeciones-si-y-predicciones-no.md.
Si algo falla
| Síntoma | Qué hacer |
|---|
| No puedo abrir su URL | Decirlo, no inventarse la página. Pedir el copia-pega del texto (vía 2). Es lo normal con Instagram, LinkedIn y Facebook |
| Las objeciones salen genéricas ("es caro", "no me fío") | Falta cliente concreto o falta propuesta concreta. Preguntar a quién le vende y volver a atacar. Si el texto original no afirma nada, decirlo: ese es el hallazgo |
| El usuario se lo toma como algo personal | Parar y recordar el encuadre: es un simulacro, no una valoración. Y recordarle que casi todas las objeciones tienen respuesta — por eso está el campo de respuesta |
| Todas las objeciones salen "es comunicación" | El ataque ha sido blando. Volver al frente 1 y buscar afirmaciones sin prueba, y al frente 3 y buscar el riesgo real de comprar |
| El usuario quiere que le puntúe versiones de un titular | No hacerlo. Explicar la distinción de arriba y ofrecer lo que sí se puede: atacar cada versión y ver cuál aguanta mejor las objeciones |
| No tiene web, ni texto, ni negocio | Modo prácticas con ejemplos/propuestas-de-practicas.md |
Escribe /abogado-del-diablo en claude.ai y no pasa nada | En Claude.ai no hay comandos con barra (en Claude Code y Cowork sí). Pedirlo con palabras ("usa la skill abogado-del-diablo…") y comprobar que está activada en Personalizar → Skills |
| Pega DMs o correos con nombres, teléfonos o emails dentro | Avisar antes de usarlos y trabajar con el texto anonimizado. No repetir datos personales en el documento de salida |